Ya desde muy jóvenes comenzamos a tomar decisiones en la vida.
Partiendo de las circunstancias en las que comenzamos nuestras vidas (el lugar, el entorno, nuestra salud, el amor que recibimos, el nivel cultural y económico de nuestras familias,…) y de la buena o mala suerte con la que carguemos, nuestras decisiones son en definitiva, las que nos llevarán por un camino u otro, las que determinarán nuestro éxito y nuestro fracaso porque son un mapa del camino que hemos recorrido.
A cada minuto respondemos a una pregunta que el destino nos formula: ¿debo conformarme con este trabajo o sigo buscando? ¿debo quejarme por esto o lo dejo pasar? ¿debo cambiar de coche o me espero? ¿llamo al fontanero o intento arreglarlo yo? ¿debo tomar este calmante o llamo al dentista? ¿debo evitar comer esto o me pego un atracón? ¿vamos a la playa o al monte? ¿vamos a cubatas o a cervezas?
A diario observamos cómo las personas que nos rodean evolucionan en sus vidas, unos con mejor resultado que otros y sabemos de algunas cuyo éxito les ha encumbrado tanto socialmente como económicamente.
Si a diario sientes frustración por no haber conseguido tus metas, si te has rendido y has dejado de tener ambición porque piensas que nada de lo que hagas puede cambiar tu destino, entonces tengo una idea que puede ayudarte con eso.
Comienza a pensar que la vida es un gran videojuego en el que tú participas.
Cuando te ocurran cosas malas, cuando te enfrentes a una situación aterradora, cuando sufras por algo que te ha pasado piensa que en realidad todo eso le está ocurriendo a tu personaje del videojuego y no a ti.
Simplemente debes dirigirlo hacia el mejor camino para afrontar y solucionar los problemas, para mejorar su estatus, su salud, su nivel económico y sus relaciones con otras personas.
Porque ya no son tus problemas, sino los que el juego de la vida le plantéa a tu avatar, y debes conseguir pasarlo de nivel. Recuerda que el objetivo es ganarle la partida a todos los demás jugadores, y triunfar en todo… a ver cómo te lo montas.
Plantéatelo así: vivimos en una «Matrix» en la que todos somos jugadores, no importa lo que cueste llevar a cabo las decisiones que tomamos porque ellas llevarán a nuestro muñeco al éxito, a mejorar, a pasar de nivel. Solo tienes que manejarlo hábilmente y con inteligencia durante la partida que comenzó cuando naciste.
Verás como desaparecen tus bloqueos, todos esos «peros» y excusas que te han llevado a apalancarte, a permanecer siempre igual o incluso a hundirte en la miseria.
Porque ya no se trata de tu vida, todo es una partida de un gran juego en el que estás participando y quien mejor juegue será quien mayores bonus o privilegios irá obteniendo y disfrutando a medida que pasa el tiempo.

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