Según el diccionario, rumiar significa Masticar por segunda vez los alimentos que vuelven desde las cavidades del estómago, esto sería aplicable a animales herbívoros como las vacas.
Para los humanos “rumiar” sería masticar constantemente la comida sin llegar a tragarla.
Pues bien, ahí está la base de LA DIETA DEL RUMIANTE.
Los alimentos que comemos, suelen tener su mayor carga de calorías en la parte que tragamos y que no llegamos a saborear.
Esta dieta consistiría en masticar los alimentos como si fueran chicle o tabaco de mascar y después de saborearlos escupir el bloque que íbamos a tragarnos.
No todos los alimentos son apropiados, pero si muchos de ellos como las (pipas y frutas con cáscara, algunas verduras fibrosas, frutos secos, carne, pollo, pavo, jamón y lógicamente el regaliz …)
Comer así puede ser un poco asqueroso pero de esta forma dejaremos de asimilar gran cantidad de calorías sin privarnos de disfrutar del sabor de algunas comidas.